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JONDO

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Por j7xi8kk

“Dentro de nosotros hay algo que no tiene nombre, ese algo es lo que nosotros somos”. (José Saramago)

“De Moreria yo vengo

al campo moro a cantar

si quieres venirte, vente

que nos vamos a emborrachar”

Tango de Jaén de la Carlotica

(De Morería yo vengo)


La noche antes de conocer a Juan Justicia no dormí.

Para bien o para mal, yo sabía que el día siguiente iba a ser uno de los días más importantes de mi vida.

La simple idea de explicar y hacer entender a Juan, cara a cara, la dimensión de lo que teníamos delante, me hacía temblar, casi tanto o más que el dia que me casé, la noche que nació mi Carmen o cuando el gobernador de Nueva Jersey me entregó el premio Walford en el Auditorio Richardson delante de mi señora madre, recién llegada en el primer vuelo intercontinental de su vida, por puro amor de madre.

Y así, según iba aterrizando en Barajas, iba escuchando, la entrevista que le hacían a Juan en Radio Jaén, y cada cosa que escuchaba me revolvía los nervios y me hacía repensar el “picatoste” en el que me había metido.


Juan Justicia
Juan Justicia “Magdaleno Chico” IA Created by the author

Buenos días, y muchas gracias por acudir a esta convocatoria. Como muchos sabrán ya, soy el Doctor Tomás Torres Delgado, nací en Martos, y soy licenciado en ingeniería computacional por la Universidad de Jaén. Tras licenciarme, me desplacé a Estados Unidos, y fue en Nueva Jersey donde he ido planificando a lo largo de 6 años, un doctorado en inteligencia artificial, que ha desembocado en el proyecto JONDO, un proyecto que pretende medir numéricamente y mediante Inteligencia Artificial, el alma del flamenco… el pellizco, lo que se conoce en el mundo del flamenco, como el duende.

A título informativo, les diré que este proyecto está apoyado por el Centro Superior de Investigaciones Científicas, la SGAE y la Universidad Escolástica de Nueva Jersey. Les he pasado una hoja informativa con los aspectos técnicos básicos del proyecto para que tengan una idea más global de la cuestión. Si quieren tomarse un momento para repasarla se lo agradecería. Mientras, proyectaremos un audiovisual con los costes y los datos numéricos, que yo sé que a ustedes los periodistas es, básicamente, lo que les interesa:

Proyecto JONDO

Dr. Tomás Torres Delgado.

Departamento de Desarrollo Tecnológico e Inteligencia Artificial.

Universidad de Jaén & Michigan Scholastic University.

Hipótesis específica: Las interpretaciones flamencas que contienen “duende” están asociadas con una mayor sincronización en las respuestas del sistema nervioso autónomo (ritmo cardíaco, respiración, conductancia de la piel) entre los miembros de la audiencia.

Diseño experimental

Participantes: Reclutar a una audiencia de tamaño moderado (tanto por poder estadístico como por practicidad) aficionada y familiarizada con los conceptos básicos del flamenco.

Actuaciones:

Varias piezas cortas de flamenco preseleccionadas por expertos de la Peña Cuatro Esquinas, una parte conocida por evocar “duende” y otras como controles neutrales.

Actuación de Juan Justicia “Magdaleno Chico” para minimizar totalmente la variabilidad debido a su estilo personal, y a su contrastada capacidad artística.

Recolección de datos

70 Participantes (público) equipados con sensores biométricos no invasivos para medir la frecuencia cardíaca, la respiración y la conductancia de la piel durante las actuaciones.

Grabación de vídeo de alta resolución de la audiencia para un análisis posterior de movimientos y respuestas colectivas sutiles.

Análisis

Sincronización: Utilizar medidas estadísticas (por ejemplo, correlación cruzada) para determinar si hay niveles significativamente mayores de sincronización dentro de las respuestas fisiológicas de los miembros de la audiencia durante las piezas con ‘duende’ en comparación con las piezas de control.

Subjetividad: Realizar entrevistas posteriores a la actuación para recopilar las experiencias subjetivas de los miembros de la audiencia. Correlacionar los momentos informados de “sentir el duende” con los picos observados en la sincronización fisiológica.

Movimiento: Analizar el video en busca de evidencia de reacciones sincronizadas de la audiencia (jadeos, cambios de postura, balanceos sutiles), particularmente durante momentos de mayor sincronización fisiológica.

Limitaciones

Limitaciones de la muestra: Una audiencia culturalmente específica sería ideal: Lo que conocemos por“Flamencos”, o aficionados al flamenco, a priori, más predispuestos a sentir su esencia.

Interferencia del sensor: Incluso los sensores no invasivos pueden afectar ligeramente la experiencia natural del miembro de la audiencia.

Resultados esperados:

Hipótesis de apoyo: El aumento de la sincronización de la audiencia durante las piezas de ‘duende’ proporciona un posible correlato medible del concepto efímero. Sugiere un aspecto de experiencia colectiva al duende.

Más allá de la hipótesis: Los datos cualitativos y el análisis de video podrían proporcionar información más rica incluso si la hipótesis central no se respalda por completo, lo que conduciría a nuevos experimentos y toma de datos suplementarios.

Recuerde: Este es solo un esbozo de la estructura básica del proyecto JONDO. Los resultados pueden verse modificados en función de múltiples variables.


Nada más llegar a Jaén, fuí a ver a Juan Justicia. Habíamos hablado muchísimas veces por videoconferencia, pero aquella era la primera vez que nos veíamos cara a cara. Me sorprendieron sus surcos en la cara, su templanza y la manera de hablar, que no se correspondía a la que manifestaba en nuestras reuniones por videoconferencia. En ese momento recordé, una por una, las palabras que me dijo Juan la primera vez que hablamos a través de internet:

Mire usted Tomás, lo que usted quiere hacer es una cosa muy grande, no pretenda usted que el “duende” se desentrañe en cinco minutos porque las cosas que salen del alma no tienen mesura. Que al final todas estas maquinitas están controladas por el hombre, por la mano del hombre, que es una creación suprema, y sin hombre, no hay máquina, ya se lo digo yo…

No sé qué me ocurría, pero ni siquiera era capaz de mirar a los ojos a Juan.

En las mediciones previas, habíamos acumulado una cantidad de datos impresionante, estadísticas, datos físicos, fisiológicos, números de todo tipo y sin embargo, científicamente, todavía no éramos capaces de explicar, ni siquiera básicamente, el principio que daba lugar al duende.

Esa misma noche, era la primera prueba real de JONDO en la Peña Flamenca Cuatro Esquinas. Setenta aficionados, que asistirian a la actuación de “Magdaleno Chico”, con sus sensores y rodeados de cámaras y micrófonos que conseguirían los datos que necesitábamos para interpretar científicamente el fenómeno esperado.

Mientras Juan interpretaba sus mineras, tangos y seguiriyas, los ojos de Tomás se cerraban y su cuerpo se contorsionaba siguiendo el vaivén del cante. El, sí era capaz de percibir el pellizco de la interpretación de Magdaleno Chico.

Sin embargo, el sistema “JONDO”’, tras analizar horas de cantes desgarrados, produjo un informe desigual. Tomás se quedó helado. La inteligencia artificial había listado una serie de indicadores: intensidad vocal, uso de disonancias, pausas dramáticas. Un análisis técnico impecable, pero dolorosamente superficial.

“Esto no es el duende”, protestó Tomás, casi gritando a la pantalla.

“Es la diferencia entre imitar y sentir”, dijo Magdaleno, “No puedes fabricar el duende con un algoritmo, eso nace en algún lugar oscuro del pecho, no en un montón de números, Tomás”.

Tomás no pudo contestar nada en ese momento. ‘JONDO’ había aprendido el lenguaje flamenco, pero era incapaz de hablarlo con verdad, con alma, y, sobre todo, de entender su verdadera esencia.

En esos momentos se notaba cierta languidez en el equipo científico. El público se fue marchando, poco a poco. Tomás, aunque frustrado, llegó a una conclusión liberadora: hay territorios que la lógica científica no puede aún conquistar.

El duende, esa fuerza misteriosa y esencial, se burlaba de las computadoras. Tal vez, como le había dicho Magdaleno, solo podía entenderse desde los huesos, desde las cicatrices, desde el dolor antiguo que venía de la profundidad humana, algo que JONDO aún no estaba preparado a conocer en profundidad.

Juan “Magdaleno chico”, a su vez, descubrió en aquel experimento un entendimiento nuevo de su arte. Sabía que el flamenco era intuición, sentimiento y tierra, y al ver a la tecnología fracasar, su comprensión de ese misterio primigenio de sangre y huesos se reafirmó, pese a lo cual, cogió a Tomás por el hombro y le dijo:

Juan sonrió socarronamente, sin burla, pero con convencimiento. De alguna manera, Tomás agradeció las palabras de Juan y se dispuso a invitarlo a una copita de Manzanilla en rama. Alguna vez había leído que era lo único que Juan bebía, después de sus actuaciones.

Era mentira, claro. El pellizco tambien tiene sus leyendas.

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